Antena Yagi: Principios Básicos
Tabla de contenido de Antenas Yagi
- Antena Yagi: Principios Básicos
- Antena Yagi: Funcionamiento del Parásito como Reflector o Director
- Antena yagi: Diseño
La antena de Yagi es una antena direccional inventada por el Dr. Hidetsugu Yagi de la Universidad Imperial de Tohoku y su ayudante, el Dr. Shintaro Uda (de ahí al nombre Yagi-Uda). Esta invención “de quitar la tierra” a las ya convencionales antenas (groundbreaking), produjo que mediante una estructura simple de dipolo, combinado con elementos parásitos, conocidos como reflector y directores, logró construir una antena de muy alto rendimiento. La invención del Dr. Yagi (patentada en 1926) no fue usado en Japón en un principio.
1.- Directividad
La directividad se expresa a menudo por el ángulo cuya bisectriz es la dirección de radiación máxima y en cuyo interior la ganancia en potencia no desciende por debajo de la mitad de la ganancia máxima. Esta disminución de la ganancia corresponde a 3dB. Si la antena tiene una ganancia de 14 dB, el ángulo en el que la ganancia esta comprendida entre 8 Y 11 dB da la directividad de la antena. Este ángulo expresa en definitiva el grado de estrechez del lóbulo principal del diagrama de radiación.
2.- Antenas con elementos parásitos
Cuando varias antenas paralelas, todas alimentadas, se combinan para conjugar sus efectos, se obtiene una ganancia sustancial, pero las dificultades de puesta en fase o en oposición de fase complican de modo singular la construcción de estos sistemas de antenas. Se ha pensado, por tanto, en alimentar solamente una de las antenas y utilizar la radiación de esta para alimentar las otras.
Cuando las antenas están muy juntas, la corriente inducida por la antena alimentada en las antenas que no lo están es importante, estas antenas radiarán a su vez, reaccionarán sobre la antena alimentada y combinarán su radiación propia con la de la antena alimentada. Se puede producir un efecto directivo y, por tanto, una ganancia, combinando las radiaciones de estas distintas antenas para que se sumen en la dirección deseada y se resten en otra dirección.
Se considera el caso de dos antenas de media longitud de onda, en donde a la que está alimentada se le conoce como dipolo, y a la segunda, la que toma su energía del dipolo se la conoce como parasito.
Se Comprende que el parasito no puede captar toda la energía emitida por el dipolo. No tendrá, por tanto, la misma influencia que este último, y el efecto producido por el conjunto será disimétrico. Por otra parte, como el parasito recibe su energía del dipolo, esta le llega con cierto retraso, hay una diferencia de fase entre las corrientes en el dipolo y en el parasito y esta diferencia depende de la distancia que separa los dos elementos y también de la longitud del parasito. Es fácil imaginar que un parasito en resonancia en la frecuencia de la energía emitida por el dipolo absorberá más energía que un parasito no sintonizado. Además, cuando más cerca este el parasito del dipolo, más energía captará. Sin embargo, se observa que hay una regulación de la distancia dipolo-paracito y una longitud de elementos que dan el máximo de ganancia.
Cuando varias antenas paralelas, todas alimentadas, se combinan para conjugar sus efectos, se obtiene una ganancia sustancial, pero las dificultades de puesta en fase o en oposición de fase complican de modo singular la construcción de estos sistemas de antenas. Se ha pensado, por tanto, en alimentar solamente una de las antenas y utilizar la radiación de esta para alimentar las otras.
Cuando las antenas están muy juntas, la corriente inducida por la antena alimentada en las antenas que no lo están es importante, estas antenas radiarán a su vez, reaccionarán sobre la antena alimentada y combinarán su radiación propia con la de la antena alimentada. Se puede producir un efecto directivo y, por tanto, una ganancia, combinando las radiaciones de estas distintas antenas para que se sumen en la dirección deseada y se resten en otra dirección.
Se considera el caso de dos antenas de media longitud de onda, en donde a la que está alimentada se le conoce como dipolo, y a la segunda, la que toma su energía del dipolo se la conoce como parasito.
Se Comprende que el parasito no puede captar toda la energía emitida por el dipolo. No tendrá, por tanto, la misma influencia que este último, y el efecto producido por el conjunto será disimétrico. Por otra parte, como el parasito recibe su energía del dipolo, esta le llega con cierto retraso, hay una diferencia de fase entre las corrientes en el dipolo y en el parasito y esta diferencia depende de la distancia que separa los dos elementos y también de la longitud del parasito. Es fácil imaginar que un parasito en resonancia en la frecuencia de la energía emitida por el dipolo absorberá más energía que un parasito no sintonizado. Además, cuando más cerca este el parasito del dipolo, más energía captará. Sin embargo, se observa que hay una regulación de la distancia dipolo-paracito y una longitud de elementos que dan el máximo de ganancia.





